¿Eres de los que se dedican a formar seguidores, disfrutando de darles órdenes e indicarles qué hacer? ¿O eres de los que se esfuerzan en crear una cultura en el personal que les invite a crecer?.
Durante el tiempo que llevas dirigiendo tu negocio, has hecho suficientes cosas para salir adelante.
La cuestión aquí es ¿qué has hecho con la gente que te reporta?.
En virtud de ello, te invito a que medites y contestes en tu interior tratando de evaluar desde la óptica y perspectiva de la gente que tienes a tu cargo. Usa la escala que desees, por que es importante que calcules tu calificación real respecto de la máxima posible.
- Me dedico a fomentar un entorno de ganadores, no solo de buenos resultados.
- Junto con mi equipo, me gusta analizar opciones, negociar y ponernos de acuerdo en cuanto al desempeño que espero de ellos.
- En muy pocas ocasiones ordeno a mi gente las tareas que deben realizar.
- Con mucha frecuencia solicito al personal me retroalimenten con sus ideas.
- Las charlas dentro o fuera del negocio, se centran principalmente en mi gente.
- Me identifico como un gerente – líder que facilita la comunicación en ambos sentido.
- Aunque importante, el resultado final no es la prioridad número uno en mi cabeza.
- Me dedico a comunicar sugerencias, permitiendo que mi gente decida qué hacer, en vez de dictarles órdenes.
- La gente que me reporta no me ve como alguien exigente (que se la pasa exigiendo), sino como alguien solícito (que solicita).
- Más allá de crecer y obtener mejores premios individuales en mi persona, me preocupa en gran manera la manera en que trabaja y se desarrolla la gente a mi cargo.
Trabajar con los clientes indicados es absolutamente critico. El truco esta en saber cuando decir NO. Un cliente incorrecto puede destruir la moral, botar empleados, y costar grandes oportunidades. Trabajar con el cliente correcto no es trabajo — es placer.Decirle SI o NO a un cliente es una decisión de negocios como cualquier otra. ¿Deberíamos rentar este local o el otro? ¿Deberíamos comprar esta computadora o la otra? ¿Debemos hospedarnos en un servidor virtual o en uno dedicado? ¿Debo contratar a esta persona o no?
Y el último punto es crítico: ¿Debo contratar a esta persona o no? Solo reemplaza persona por cliente y empezaras a ver la conexión. Aunque sea el caso en que un cliente lo esta contratando a uno, de cierta forma es como si nosotros lo estuviéramos contratando a el también. Debes trabajar con ellos. De muchas maneras tu futuro esta atado a su desempeño. La relación es mas fuerte de lo que puedes pensar.
Hoy vivimos en un mundo vertiginoso. En el día a día…no tenemos tiempo para sentarnos a pensar y reflexionar sino que estamos siempre tratando de solucionar los temas que consideramos muy importantes y que no se pueden postergar. Pero al ir en esta montaña rusa nos olvidamos de los temas importantes, y en este momento es cuando corremos el riesgo de saber dónde estamos parados, cuál es nuestro rumbo.
Cuando uno comienza un negocio, realiza un plan de negocios y establece el camino a seguir: el producto que se va a vender, el equipo con el que se va a trabajar, la tecnología a utilizar, el mercado al que nos vamos a dirigir, etc. Pero el mundo es un proceso constante donde se dan cambios y debemos estar preparados para esto, y tener la habilidad de tomar las medidas necesarias para adaptarnos.
Debemos hacer un diagnóstico, y evaluar nuestra empresa constantemente. ¿Se cumplieron los objetivos planteados?, ¿por qué no? ¿es adecuado el personal de trabajo con el que cuento? ¿las políticas comerciales son correctas?.
Descubrir que no estamos en el camino hacia el éxito no es dramático. Lo importante es hacerlo a tiempo. Además no debemos olvidar que estamos en un mercado cambiante, lo que hoy puede funcionar, tal vez mañana no. Los emprendedores muchas veces se aferrar a su proyecto y el desatender los cambios o reestructuraciones a tiempo puede llevarlos al fracaso.
Los datos micro y macro económicos cada vez son peores y, por mucho que a algunos políticos les siga interesando negar la evidencia, las continuadas noticias relacionadas con cierres de empresas, suspensiones de sueldo, reducciones de plantilla y cierres de plantas están a la orden del día.
Los resultados económicos de muchas empresas de publicidad, lógicamente, también se están viendo repercutidos por la crisis general. Hablo en términos generales y con grado de subjetividad completo; aunque no creo que me equivoque ya que entiendo lógico que cuanto peor va la situación general, menos dinero hay para gastar -aunque en publicidad decimos invertir- y los diferentes sectores de la economía se ven afectados en mayor o menor medida. Siempre algo claro.
Amigos y yo debatíamos sobre las posibles intenciones publicitarias de las empresas como si de una charla de bar se tratara, de aquellas que poco a poco va implicando a mesas cercanas que se permiten manisfestarse y que, poco a poco y con diferentes puntos de vista no menos bueno uno que otro, cada uno acaba teniendo una opinión personal de la situación y de cómo las empresas van a abordar el tema publicitario.
En lo que a mi respecta, y no quiero parecer difuso en el momento de manifestarme, creo que va a haber ‘un poco de todo’. Claro, no es lo mismo una multinacional cuyas posibilidades son mucho más amplias que una Pyme. En el primer caso la posibilidad de continuar realizando publicidad, pese a la crisis económica, es mucho más alta que para la Pyme -dependiendo de la pyme, con lo que me reitero que habrá muchas posibles posturas de las empresas en esta crisis económica y la publicidad-. Si es buen momento de realizar publicidad o no; no es a lo que me quiero referir sino a cómo afecta al sector de la publicidad las decisiones -y posibilidades- de las empresas. A la baja está claro.
Por: Estela Pereyra Baker

En las empresas familiares las relaciones personales entre sus directivos, por lo general parientes o amigos, suelen llegar a puntos de conflicto que hacen peligrar la vida de la empresa.Por lo general toda relación humana se desgasta con el tiempo aún cuando no exista ningún agregado de índole comercial. Tanto más cuando el contacto personal es constante como sucede en las empresas familiares, que además de verse en la empresa entre 8 y 12 horas diarias se ven, según el parentesco en la casa, el country o en acontecimientos que involucren reuniones familiares. Motivo por el cual el contacto es más continuo todavía, acelerando los tiempos de desgaste.
Las empresas en general, se ven sumergidas en situaciones que no pueden evitar, tales como problemas económicos-financieros, tecnológicos, de recursos humanos, de toma de decisiones, de costos-beneficios, etc. En las empresas familiares además existen los conflictos enredados con los afectos.
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En tu día a día profesional, siempre estarás rodeado de conflictos. Estos pueden ser generados por situaciones como stress, miedo a los cambios, falla en la comunicación y diferencias de personalidades. Los conflictos pueden ser de toda naturaleza, desde pequeñas discusiones sobre la mejor forma de realizar un proceso, hasta grandes diferencias sobre la estrategia de la organización. Siempre que exista una diferencia de prioridades u objetivos, existirá un conflicto. Los conflictos son naturales, y hasta deseables. Si no existen en tu empresa, probablemente significa que los empleados están acomodados y sin real interés en sus funciones. Por ejemplo, un supervisor de producción puede buscar la forma de preparar la mayor cantidad posible de producto terminado, algunas veces hasta con métodos poco convencionales, mientras la ingeniería puede existir que se sigan los procesos definidos y probados, hasta que los nuevos procesos sean evaluados formalmente. Lo importante es saber reconocer los conflictos y saber gestionarlos (o sea, resolverlos) correctamente. A seguir están algunas ideas para una mejor solución de conflictos:
- Pregunta, no ordenes: A partir del momento en que haces preguntas en lugar de dar órdenes, estarás invitando a los otros a participar de la solución de un problema. En este momento, las personas pasan a ser cómplices de la solución, y tendrán una actitud más positiva sobre el asunto.
Para fijar pautas: no lo diga, escríbalo
Según el consultor Atilio Penna, existe una relación estrecha entre el crecimiento de una Pyme y la escritura. ¿Cómo es eso?
Penna sostiene que, en general, el empresario Pyme trabaja sin pautas para él y para sus colaboradores.
“Si uno tiene una cultura oral es muy difícil armar una organización. En cambio, si el dueño escribe, establece pautas y límites. Y si se va un empleado, su saber queda en la Pyme porque las pautas de trabajo y los procesos están escritos”, explica el especialista.
La escritura, afirma Penna, le da estabilidad emocional a la organización.
“Al escribir se pauta el proceso de crecimiento”, señala. Penna sostiene que mientras más se escriba es mejor, en especial cuando se trata de establecer directivas a los empleados.
¿Cómo se empieza? “Con algo tan sencillo como un cuaderno. Una parte del cuaderno es para las ideas, otra parte para planificar lo que hay que hacer. Es una agenda, una cosa sencilla”, expresa.
De acuerdo con la experiencia de Penna, las Pymes cuyos dueños escriben tienen más posibilidades de realizar en forma exitosa la transición entre una organización pequeña y otra mediana. Con la escritura, la naturaleza altamente emocional de las Pymes comienza a encauzarse. Los dueños se vuelven más reflexivos y los empleados realizan tareas sobre una base más consistente y se alcanza una mayor estandarización. La escritura ayuda al emprendedor a desarrollar las capacidades necesarias para dirigir e impulsar el crecimiento. Y formaliza el proceso de desarrollo de la organización.
Todos los que de algún modo estamos interesados en la temática de la empresa familiar hemos visto estadísticas de las que se desprenden que muy pocas empresas familiares llegan a la tercera generación, se habla de un 10%. La pregunta es ¿por qué tan pocas?, ¿qué es lo que hace que solo una de cada 10 de estas empresas perduren?.
Vía el blog Coaching personal y estratégico, llegué a un artículo publicado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) titulado “El coaching, actor importante en la empresa familiar”. Aunque no sea el tema central del artículo, hace referencia a unos estudios de John L. Ward sobre las causas del fracaso de las empresas familiares, que clasifica las causas de estos naufragios empresariales en cuatro, que son las siguientes:
el 10% de los fracasos se deben a la falta de habilidad del sucesor
el 20% a razones de negocio
otro 10% de los fracasos se debe a la falta de capital
el 60% restante fracasa por razones estrictamente familiares
Parece, pues, que el antídoto para el fracaso de los negocios familiares es la profesionalización: tratar a los familiares como profesionales en todos los sentidos (remuneración, nivel de exigencia, formación, etc.) no es una recomendación para el mejor funcionamiento de la empresa, sino una cuestión de supervivencia.
La clave esta en tener equipos donde cada uno dependa del trabajo del otro y sea libre de opinar y de dar lo mejor de si.
Para las empresas, trabajar en equipo trae una serie de beneficios. Poder compartir diversos puntos de vista sobre un tema, aumentar la calidad del trabajo de sus miembros, fortalecer el compromiso con la organización y potenciar los talentos de sus miembros.
No obstante, trabajar en equipo no es algo fácil, sobre todo cuando sus miembros difieren entre sí o no se identifican con los objetivos trazados. Para que esto no suceda, tenga en cuenta los siguientes consejos:
Despues de conseguir “cerrar el negocio” todo emprendedor freelance deberia poder realizar un plan de proyecto el cual incluye información acerca de tiempos para terminar diferentes tareas, los costos, sistemas de pago y por supuesto las herramientas para llevar a cabo el proyecto, sin embargo son pocos los emprendedores que saben como realizar un plan de proyecto y mucho menos gestionarlo.
Nuestra amiga Odilas en su blog comparte algunos elementos ineludibles en todo buen Plan:
- Objetivos de negocio del Cliente (Para qué quiere exactamente ese proyecto?.
- Tener claras las fechas clave del cliente (fechas relacionadas con la comunicación del proyecto a su entorno, con imperativos de negocio para disponer de entregas parciales….).
- Abordar el proyecto con un enfoque estratégico y ÚNICO.
- Conocimiento exhaustivo del entorno en el que nos movemos.
- Saber con quien contamos y qué nivel de compromiso, dedicación y flexibilidad puede ofrecernos.



La clave esta en tener equipos donde cada uno dependa del trabajo del otro y sea libre de opinar y de dar lo mejor de si.

