Haz el siguiente ejercicio: ¿cuántas personas que practican yoga conoces hoy? Luego, ¿cuántas conocías hace unos cinco años? La respuesta, seguramente, te dejará claro por qué esta disciplina se ha convertido en una gran oportunidad para emprendedores. Y la razón está a la vista: el acelerado ritmo que se vive en las ciudades, con largas jornadas de trabajo y muchísimas horas de viaje en un tránsito vehicular cada vez más complejo, han llevado a las personas a buscar distintas fórmulas para mejorar su calidad de vida. Una de ellas es el yoga, que se basa en una serie de prácticas de origen hindú que van desde adoptar lineamientos éticos como la filosofía de la no violencia, hasta las posturas llamadas Asanas, que se complementan con técnicas de respiración y meditación profundas. Entre los estilos, destacan el hatha yoga o el kundalini.

Hace un par de décadas, la disciplina ganó seguidores con la generación new age, que buscaba la exploración espiritual del individuo.

Tan sólo en Estados Unidos este mercado tiene un valor de US$3,000 millones anuales. ¿Demasiado? Asistir a un congreso de yoga en el país del norte cuesta entre $4,400 y US$6,600 por un fin de semana, mientras que en México el precio oscila entre $2,500 y $3,000 para un auditorio de 300 participantes.

Muchas multinacionales han tomado conciencia sobre la importancia de cuidar la salud mental, disminuir la fatiga y combatir el estrés de sus colaboradores. Una de las herramientas es el yoga, que ofrecen como una prestación a sus ejecutivos. Importantes firmas como Procter & Gamble, Nestlé, Gatorade, Campbell y Pfizer solicitan servicios de Yoga con regularidad. Normalmente, contratan paquetes de 12 ó 24 sesiones, que se realizan en una sala de juntas de la compañía. Otras opciones son la práctica de meditación de un solo día o clases de yoga permanentes. En estos casos, los contratos se manejan por tres o seis meses.

“En los últimos tres años, el yoga empresarial ha experimentado un auge inusitado”. El flujo de ingresos que arroja este negocio es de $1,500 por clase en promedio, dependiendo del tamaño del corporativo y número de grupos. Así, cada alumno o ejecutivo le cuesta a la empresa alrededor de $300 por una sesión de una hora. La tendencia indica que esta actividad continuará en ascenso debido a que el yoga no sólo forma parte de un nuevo estilo de vida, sino que también los empresarios comienzan a apreciar los beneficios de practicarla, desde un mejor clima laboral hasta una comunicación más fluida entre los empleados.

Calcula tus ganancias.

Si eres un instructor que acude a una compañía con todos tus implementos, el margen de utilidad que obtienes es de más del 50%. Si montas un local, el porcentaje oscila entre un 25% y un 30%, ya que debes considerar los costos de las instalaciones y el tamaño de los grupos entre más pequeño sea, menor será la ganancia. Dependiendo de la zona y de la ciudad donde ubiques tu centro, un maestro te cobrará desde $300 a $500 por clase. Otra fórmula es negociar un porcentaje de ingresos de 60/40 ó 70/30. También puedes rentar algunos espacios de tu local por hora a instructores independientes.

Las colegiaturas para un centro de yoga no varían mucho entre las ciudades de provincia y las zonas metropolitanas: el precio va de $100 a $150 por una clase. Mientras, las colegiaturas mensuales cuestan $450, en promedio, por dos sesiones a la semana, y entre $700 y $1,000 por clases diarias durante todo un mes. Por cada grupo de 25 alumnos, tu negocio arrojará ingresos brutos por $20,000 mensuales, siempre que consideres una colegiatura promedio de $800. Es recomendable que durante el periodo de arranque cuentes con un capital de trabajo de aproximadamente $100,000 para cubrir costos fijos del establecimiento y financiar los gastos de operación del primer año. Complementa tus ingresos ofreciendo clases especiales para embarazadas y mamás primerizas y a través de cursos y talleres adicionales. El objetivo es segmentar el mercado, atraer nuevos clientes y aprovechar los tiempos desocupados de tu escuela.

Encuentra y conquista a tus clientes

Aunque esta disciplina no está dirigida a un target o público en específico, el 80% de los alumnos son mujeres, principalmente entre los 25 y 45 años. Todas ellas gustan de cuidar su salud y cuentan con el poder adquisitivo suficiente para pagar sus clases. La mayoría de las alumnas de Javier Díaz empresario en Mexico)son mamás que, después de dejar a sus hijos en el colegio, acuden a su gimnasio por la mañana para relajarse y tonificarse. Por otro lado, tiene un grupo de señoras mayores de 50 años, quienes toman clases de Body Balance por ser el sistema más adecuado a sus necesidades.

Ejercicio financiero

Este modelo hipotético contempla ofrecer servicios externos a ocho empresas al año, con un costo de $6,000 ($1,500 por cuatro clases al mes). Por otra parte, cobrarás una colegiatura mensual de $800 con 65 alumnos inscritos el primer mes. El objetivo es tener una matrícula de 85 el sexto mes y cerrar el año con 100 estudiantes. Así, el centro de yoga generará ingresos mensuales promedio de $48,067, y $814,400 acumulados al primer año una vez descontados $405,600 que conforman el pago anual de honorarios de los maestros ($300 por hora) y $265,826 de renta del local, los pagos del teléfono, luz, agua y el sueldo de una recepcionista. Al final, las ganancias acumuladas durante el primer año serán de $548,574. Es decir, $45,714 mensuales en promedio.

Comparte esta nota

Imprime este articulo

Junio 4th, 2008 | | Mas de: Ideas y oportunidades de negocios

Deja tu comentario u opinión