Ser jefe es difícil y ser buen jefe es mucho más difícil. Sin embargo ser un mal jefe está a la altura de cualquiera y si no te das cuenta puedes caer en la tentación de ser un gran mal jefe.
En el fondo ser buen jefe no es tan difícil y en realidad es mucho más sencillo que hacerlo al revés. Pero ¿que podemos aprender de los que lo hacen al revés?
- Pérdida energía
- Verdadera falta de apoyo
- Falta credibilidad
- Motivación
- Orgullo
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