Por: Leonardo Meyer Z.
¿Todos los que dejan el camino de ser empleados por el de ser independientes son emprendedores? No, es una aberración que se comete muy a menudo cuando queremos ensalzar a aquél que dejó la seguridad de su sueldo por la inseguridad de tener su propia empresa.
No podemos juzgar lo anterior sin saber las motivaciones de aquél que un día decidió no trabajar más para otro. No da lo mismo la persona que se aburrió de hacer trabajos para los cuales no estudió, que aquella que no encuentra oportunidades de hacer lo que quiere hacer. Es diferente el empleado que se cansó del estrés de aquél que valora sus tiempos de ocio y su salud.
Son muy distintos también los que se toparon con una buena idea de aquellos que llevan masticando un proyecto desde hace años, como distintos resultan ser los alocados jóvenes de los experimentados adultos.
No hay buenos ni malos, pero somos todos distintos en tanto nuestra motivación para ser independientes es siempre única y personal. Incluso me atrevo a decir que son “incomparables”. Quizá por ello no existe un “Manual del empresario exitoso”.

Imprime este articulo



Deja tu comentario u opinión